Libres para servir
Acabada la Semana Ignaciana, es momento de agradecer lo compartido y celebrar lo transformador de gestos y actos que han atravesado nuestros días con mil y una actividades llenas de sentido para “en todo amar y servir”.
Durante estos días, nuestras aulas y patios se han llenado de actividades, encuentros, reflexiones y dinámicas que nos han ayudado a profundizar en algo que nos identifica como comunidad educativa: nuestra identidad jesuita. Casi sin darnos cuenta, los días se han sucedido entre debates, vídeos, canciones, convivencias, murales increíbles, obras de teatro, visitas a lugares especiales… Cada mañana nos ha regalado una oración, un recorrido hacia la interioridad y el discernimiento, y una pausa final entre un sin fin de actividades que han apuntado en una única dirección: la que nos dejó Ignacio. Porque hemos vivido una semana para mirar hacia dentro, descubrir a los demás y preguntarnos cómo podemos poner nuestros talentos al servicio del otro. Y es que educar no es sólo enseñar contenidos: es acompañar a cada persona para que crezca, se comprometa y construya un mundo más justo.
Miramos ahora atrás para hacer balance y agradecer cada oportunidad que hemos tenido de celebrar lo vivido: cada gesto, cada paso dado por nuestro alumnado y profesorado en este camino compartido. Y seguimos… con una idea muy clara: en todo amar y servir.
💙 Libres para servir 💙












