Visita P. General (2011)

Padre General Adolfo Nicolás, S.J.

 
 
 
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SE TRATA DE UNA NOVELA DE FICCIÓN HISTÓRICA 

David Rodríguez, en un momento de la presentación de su libro

El pasado miércoles 27 de noviembre se presentó en Sevilla la primera novela del joven periodista y escritor David Rodríguez Cordón, antiguo alumno del centro SAFA-Ntra. Sra. de los Reyes de Sevilla. La novela, que se titula El futuro será mejor mañana, ha sido publicada por la editorial Seleer y se encuentra ya disponible tanto en librerías como a través de internet en ambos formatos, papel y electrónico.

 

La trama de la novela se desencadena a partir del hallazgo de un documento histórico real, encontrado junto al cadáver de Hitler, y que apunta la posibilidad de la existencia de un paraíso nazi secreto en algún misterioso lugar del globo. Tres intrépidos historiadores españoles se embarcan en la investigación de este hecho, lo que les llevará a vivir una peligrosa aventura por el sur de España.

 

David Rodríguez Cordón (Sevilla, 1977) es licenciado en Periodismo y cuenta con una larga trayectoria profesional. Con más de quince años de experiencia en el sector de los medios de comunicación, este sevillano ha trabajado para Antena 3 Televisión, TVE, Telemadrid, Canal Sur Televisión, Onda CeroPunto Radio, entre otros medios.

 

Acceso a la web del libro

Blog del autor

Portada del libro

El escritor y académico Antonio Muñoz Molina, que aprendió sus primeras letras en el colegio SAFA de Úbeda, dedica en su blog un entrañable artículo, motivado por el recuerdo a la maestra Dña. Providencia Piñar (Doña Provi), recientemente fallecida, y a cómo era su visión infantil del colegio y de los maestros cuando él estaba en sus aulas. 

 

Fuente: http://xn--antoniomuozmolina-nxb.es/2013/05/dona-provi/, 9 de mayo de 2013. 

 

 

 

Doña Provi

 

Los maestros tenían a veces nombres raros, como los futbolistas. Yo pensaba que todos los maestros eran ricos porque trabajaban bajo techado y vivían en unos pisos que había junto a las escuelas de la SAFA, y yo creía que una de las diferencias entre los pobres y los ricos era que los pobres vivíamos en casas y los ricos en pisos. Son cavilaciones y deducciones a las que llegan los niños sin consultar con nadie. Mi primer maestro en los Jesuitas se llamaba don Florentín, que era un nombre muy exótico. La gente que yo conocía se llamaba Juan, Luis, Manolo, Paco, Miguel, Pedro, Antonio, etc. Si alguien empezaba llamándose “don” era que tenía que ser rico. Aquellos jesuitas de Úbeda no eran como los de Madrid o los de Deusto, educadores de familias poderosas. Por algún motivo que muchas personas de mi generación y mi origen agradeceremos siempre los jesuitas de Úbeda dedicaban sus escuelas a la educación gratuita de los hijos de familias trabajadoras. La Sagrada Familia, la Safa, era una extensión -inmensa a mis ojos de niño- de edificios escolares, patios de juegos, zonas de granja y de talleres, dormitorios para internos. Cuando entré a  la escuela, con seis años, esa palabra me costaba entenderla. Yo pensaba que se decía “linterno”, y que un linterno era un niño de más edad. Había árboledas, había escalinatas, había campos de fútbol, había huertos, había largos cobertizos de los que venía el olor y el mugido de las vacas, había una larga avenida por la que bajábamos en fila con nuestros mandilones azules después de las clases cantando himnos con letras incomprensibles - De Isabel y Fernando el espíritu impera- y también, de vez, en cuando, con pisotones entusiastas para marcar el ritmo, canciones de Manolo Escobar.

 

Ay que llueve que llueve que llueve

Ay que llueve que ya está lloviendo

y no viene no viene no viene

la mocita que yo estoy queriendo.

Los curas jesuitas dirigían la escuela, pero los maestros eran todos seglares. Don Florentín, don Marín Carbajo, don Doroteo, don Isaac. Hasta había uno que se llamaba don Lisardo. Casi el único que tenía nombre normal para mis oídos era don Luis Molina, con quien me mandaron el segundo año. Don Florentín tenía un bigotillo rubio  y estaba casado con una mujer rubia platino, lo cual era un indicio más de la riqueza y la lejanía propias de los maestros. La mujer rubia de película de don Florentín  tenía  una perdiz que se llamaba Juanita y la llevaba en brazos como si fuera un perrillo faldero. Don Luis Molina estaba casado con doña Provi, que era una de las maestras de párvulos. Era guapa y joven, con algo de artista de cine, y uno la veía en el patio de los más pequeños rodeada de niños como de polluelos. Otro rasgo de riqueza era que don Luis fumaba cigarrillos con filtro marca Goya, no Celtas largos como mi padre y mi abuelo Manuel, o Caldo de Gallina, como mi abuelo Antonio. El Caldo de Gallina era un tabaco suelto que mi abuelo Antonio guardaba ena petaca de la que salía un olor muy fuerte.  Los niños se fijan mucho en esos detalles misteriosos de las vidas de los adultos, y les dan interpretaciones profundas que suelen mantener en secreto. Don Luis y doña Provi vivían en un piso cerca de las escuelas y tenían dos hijas rubias y con los ojos azules. Un signo más de opulencia, de lejanía social. En el jardín al que daban los ventanales de nuestra escuela aparecían de vez en cuando las dos niñas, rubias y ajenas, de la mano de doña Provi, y saludaban con la mano a su padre.

Ahora me ha escrito un amigo de Córdoba para decirme que doña Provi acaba de morir. Como hace muchos años que no la veía, la recuerdo en una juventud intacta, en esa luz adánica que proyecta sobre las personas y las cosas la mirada infantil, resplandeciendo en la lejanía de la memoria como un jardín visto al fondo de un corredor en sombras, uno de aquellos corredores rumorosos de la escuela de los jesuitas.

Premio a Juan Mª Palomo Romero de ÉcijaEl Colegio Profesional de Ingenieros Informáticos de Andalucía, concede el primer premio de Proyectos de Informática de Gestión de la Universidad de Córdoba, a Juan Mª Palomo Romero de Écija y alumno que fue de la SAFA.

El proyecto premiado lleva por título: SIDIM: Sistema Informático para la Docencia de Ingles integrado en Moodle

El pasado viernes 12 de marzo de 2010, tuvo lugar en la Universidad de Córdoba el Acto de Graduación de los alumnos de Ingeniería Técnica en Informática.

En dicho acto, se entregó además por parte del Colegio Profesional de Ingenieros Informáticos de Andalucía los premios a los dos mejores proyectos en Informática de Gestión, otorgándose el primero de ellos a D. Juan María Palomo Romero, Ingeniero Técnico en Informática y alumno que fue de las Escuelas SAFA de Écija.

El proyecto premiado lleva por título: SIDIM: Sistema Informático para la Docencia de Ingles integrado en Moodle

Además de dicha mención y reconocimiento, ha sido premiado con una beca para Cisco Systems.

Juan María obtuvo una matrícula de honor en el proyecto fin de carrera y actualmente ha continuado cursando la licenciatura en Informática.

A continuación se expone el video correspondiente a este acto y que se incluye dentro de SAFA - Televisión.

VER IMÁGENES DEL ACTO EN